El titular de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Trelew, Germán Scandroglio, explicó que comparten la idea de que la propina no sea obligatoria y continúe siendo voluntaria.
Aunque sí mostró sus dudas acerca del pago electrónico, porque podría generar distorsiones y mayor carga impositiva para los comercios.
De todos modos, reconoció el problema, ya que la falta de circulante y la tendencia hacia el pago mediante mecanismos electrónicos ha hecho que la propina haya disminuido e impacte sobre los trabajadores del sector.
Sobre el comportamiento de la gente a la hora de ir a comer afuera, Scandroglio aseguró que por lo general en Trelew se suele respetar la propina del 10% de lo que se consumió, sobre todo cuanto se trata de la cena.

