El referente de esa agrupación, Federico Labaen, dijo que en tanto esté permitido el juicio abreviado y la posibilidad que con penas en suspenso y otras sanciones menores más el pago de un resarcimiento económico, el asesino al volante se va a su casa y los familiares quedan con el dolor lacerante de la pérdida para toda la vida.
En el caso de su padre, al que le quitaron la vida en un choque protagonizado por un conductor ebrio, ellos llegaron al juicio oral previa pelea con el fiscal que quería a toda costa convencerlos del juicio abreviado pero, como si fuera poco, durante la audiencia pidió la pena mínima.
«Lo terminamos denunciando ante el Consejo de la Magistratura que aprobó el jury contra él y terminó renunciando» recordó Labaen.
Como contraste se refirió a un caso reciente ocurrido en Puerto Madryn en que las partes acordaron un «juicio abreviado» con el pago de una buena suma de dinero con lo cual queda al descubierto que el que tiene con qué, puede evitar condenas.

