Federico Estevez titular del Instituto Provincial de la Vivienda aseguró que “es moneda corriente” detectar viviendas donde no está viviendo el núcleo familiar.
El funcionario explicó que “es un absoluto limitante que hasta que no se cancele la vivienda no pueda venderse o alquilarse a otra persona, ya que de lo contrario estamos hablando de una irregularidad”.
Consideró que si alguien vende o alquila quiere decir que su situación habitacional está resuelta y ahí es donde se caduca la adjudicación o se ejecuta la hipoteca”.
En otro orden, Estevez se refirió al valor de las cuotas, marcando una importante diferencia entre aquellas casas entregadas previo al 2018 con un monto mensual cercano a los $ 6.000, contra los últimos barrios, donde la cuota ronda los $ 170.000.

