En la Patagonia, el último plan de retiros voluntarios alcanzó a 27 trabajadores, de los cuales 19 pertenecen a Chubut. Según explicó el dirigente, entre quienes dejan el organismo hay investigadores, técnicos, personal de apoyo y trabajadores con funciones estratégicas en agencias y campos experimentales.
Advirtió además que en algunas localidades la salida de un solo empleado podría poner en riesgo la continuidad de determinadas dependencias.
Ciano sostuvo que la reducción de personal se combina con problemas presupuestarios y salariales. Señaló que muchos profesionales buscan empleo adicional para complementar ingresos y que existen dificultades para renovar vehículos, equipamiento y elementos básicos para el trabajo de campo. “Hoy tenemos un INTA peor. Hay menos personal, menos recursos y más dificultades para cumplir con las tareas que requiere el territorio”, afirmó.
Además cuestionó el recorte de fondos dispuesto por el Gobierno Nacional y aseguró que la situación es especialmente compleja en la Patagonia debido a las distancias, los costos operativos y la dificultad para reemplazar personal especializado. En ese contexto, reclamó el acompañamiento de productores, entidades rurales y representantes provinciales para defender la continuidad y el fortalecimiento del organismo.

