
Una de las víctimas de la agresión fue la hija de la diputada, de apenas 14 años, quien era filmada mientras lloraba para satisfacción de los manifestantes que incluso la llegaron a zamarrear.
Aguilera reveló que se hizo la denuncia identificando a los agresores con los videos que los mismos manifestantes tomaron y publicaron en las redes sociales, entre quienes aparecen docentes.
La diputada recordó la maquinaria violenta que pusieron en marcha en otras oportunidades que desembocó, entre otras cosas, en el incendio de Casa de Gobierno.
El edificio histórico quedó destruído y el hecho no tendrá severas sanciones, al decir de las últimas decisiones judiciales que se limitaron a un juicio abreviado donde uno de los imputados reconoció los hechos, a cambio de una condena en suspenso y horas de trabajo comunitario.

