Gustavo Fita interpreta que todas las medidas perjudican a los trabajadores, la clase media y por supuesto a los sectores más vulnerables.
«Están construyendo un país donde el ajuste siempre lo pagan los trabajadores» describió.
Sin embargo aclaró que la postura debe ser de observación y no oposición cerril porque «somos absolutamente respetuosos de la voluntad expresada democráticamente a través del voto».
Incluso se permitió una autocrítica al reconocer que «algo debemos haber hecho mal como para que se haya llegado a esta situación».

