El investigador del Conicet, Enrique Crespo, explicó que para los años 2005 y 2006 la Provincia encargó una serie de estudios donde la institución aparecía como consultor externo.
Crespo explicó que “el tema del buceo con ballenas tiene 20 años y es viejo y se hizo ilegalmente durante un tiempo e incluso se promocionaba”.
Informó que “el trabajo se realizó sobre los grupos que permitieron la interacción con los nadadores”.
Sobre los resultados, el investigador detalló que “cuando se acercaba el bote e ingresaban los nadadores al agua el descanso de la ballena se reducía de un 27 al 14%, la actividad disminuía y la natación activa y el alejamiento aumentaba del 51 al 73%”.
Por otro lado, marcó que “el tiempo de descanso y la sociabilización disminuía de 17 a 5 minutos y de 14 a 5 minutos respectivamente y aumentaba la velocidad de desplazamiento y cuando los nadadores estaban en el agua los cetáceos se iban”.
El miembro del Conicet afirmó que “para estos debates tampoco se tiene en cuenta el riesgo, donde las ballenas te pueden aplastar”.
Agregó que se desconoce además cómo pueden reaccionar las hembras con el cuidado de sus crías.

