«La forma de vender y hacer negocios ha cambiado y debemos adaptarnos a ello» dijo el dirigente de la cámara de comercio local, quien admitió que el sistema favorece al consumidor.
Consideró que la única forma de competir contra esa ola irremediable es ser más eficientes y aumentar la competitividad.
Recordó que «no se puede tapar el sol con las manos», en el sentido que las nuevas formas de comercio llegaron para quedarse y no se pueden esquivar.
Admitió que, lamentablemente, esta tendencia tarde o temprano terminará impactando sobre la generación de empleo porque, al comprar por correo, quedarán en el camino los trabajadores de comercio que atienden en el mostrador.
Aprovechó para recordar que los costos locales aumentan por la carga impositiva y en ese marco valoró el proyecto de «transparencia fiscal» para que los consumidores sepan de dónde se encarece el producto.

