Su referente, Edilia Bastidas, contó que actualmente preparan entre 80 y 120 viandas diarias —llegando a superar las 500 por semana— y que el espacio atraviesa un momento complejo debido a la demora en la llegada de fondos del programa Alimentar, recurso que les permitía sostener la compra de insumos básicos.
La organización, que en septiembre cumplirá 25 años de trabajo ininterrumpido, asiste a adultos mayores, madres solas y familias con chicos en edad escolar.
Además de la entrega de alimentos, impulsan una campaña de útiles para el inicio de clases, donde ya lograron cubrir la demanda de nivel primario y ahora buscan completar los kits para estudiantes secundarios y adultos que retoman sus estudios.
“El objetivo no es solo dar de comer, sino acompañar para que puedan generar su propio sustento”, expresó Edilia, quien destacó la importancia de la educación como herramienta para salir adelante.
Desde la entidad recordaron que quienes deseen colaborar pueden acercar donaciones al comedor o realizar aportes económicos a través del alias comedor.corazon (a nombre de Asociación Civil del Corazón).
Mientras tanto, el freezer vacío y la cocina a pulmón reflejan una realidad que, lejos de disminuir, se sostiene con el compromiso solidario de vecinos que permiten que, cada día, un plato de comida llegue a quienes más lo necesitan.

