
La referente, madre de un adolescente diagnosticado a los 12 años tras un largo recorrido por consultorios, señaló que la jornada permite sensibilizar a la comunidad y promover un cambio de mirada: “No es solo una cuestión médica, es una forma distinta de ser y de estar en el mundo”.
Desde la organización, que nuclea a familias de Trelew, Rawson y Puerto Madryn, trabajan para impulsar acciones concretas en educación y salud, y para que se garanticen adecuaciones que favorezcan la inclusión.
Heredia remarcó que aún existen barreras importantes, especialmente en el acceso a diagnósticos en personas adultas y en mujeres, donde —indicó— persisten sesgos y falta de profesionales especializados. También subrayó que pequeñas modificaciones en espacios públicos, como reducir ruidos en eventos masivos, pueden marcar una gran diferencia en la calidad de vida.
Por último, advirtió que las personas con discapacidad atraviesan situaciones de vulneración de derechos, especialmente ante la incertidumbre en torno a políticas públicas y coberturas. En ese sentido, sostuvo que es fundamental fortalecer el acceso a la salud, la educación y el cupo laboral, y apeló a la empatía social: “Se trata de ser hospitalarios, de preguntar qué necesita el otro para sentirse cómodo y parte de la comunidad”.

