Según la denuncia, el policía le exigió al detenido que firme un 08 de transferencia vehicular tras advertirle que «vos estafaste a uno de los míos, y ahora firmás o firmás».
La extorsión fue develada por las cámaras de seguridad que mostraron el ingreso del oficial en los horarios que registró el denunciante acompañado por una escribana a la que se citó para que de fe pública del acto irregular.
La propia policía detuvo al denunciado el martes, cuando el oficial se aprestaba a abandonar Esquel, en el puesto de acceso norte a esa ciudad, cabecera de la comarca andina chubutense.
El accionar de la policía fue valorado por el jefe de la policía del Chubut Andrés García, quien recordó que la investigación fue iniciada dentro de la propia fuerza para «apartar a las manzanas podridas».
En apariencia el oficial que «apretó» al detenido tenía un allegado al que el gitano estafó y de allí la extorsión que no puede ser permitida bajo ningún punto de vista, de allí que la justicia actuó, a instancias de una denuncia policial, en hechos que se fueron confirmando durante los allanamientos que luego se practicaron.

