Según el fiscal Omar Rodríguez, se estima que la defraudación llegó a los 50 millones entre transferencias y retiros por ventanilla, cifra tomada a valores históricos, es decir sin hacer actualizaciones.
Entre los gastos aparece el pago de la costosa clínica de Cormillot para la pareja.
Pero también pagos de viajes al exterior, adquisición de muebles que no se vieron nunca en el sindicato y la instalación de losa radiante.
«Quedó muy linda la casa de Quiroga con pileta climatizada» dijo con ironía la denunciante.
Barrionuevo rememoró que ella tomó conocimiento de estas maniobras cuando tuvo acceso a la información de las cuentas bancarias, que ocurrió justamente cuando intentó desvincularse y no la dejaron.
Aclaró además que los montos que se sacaron también corresponden a la cuenta de los aportantes no voluntarios, es decir aquellos que, sin estar afiliados, reciben un descuento por el ítem «utilización de convenio».

