Martínez criticó la política del banco de priorizar la digitalización y desatender a los adultos mayores.
Martínez señaló que el banco justifica estas medidas con una reestructuración, pero la organización sindical teme por el futuro de los 40 empleados restantes en las dos sucursales que aún operan en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly.

