Al llegar al lugar se presentaron frente a la dueña de casa, una mujer de 59 años, quien procedió a sacar del quincho de su casa a un total de 50 menores de entre 10 y 16 años, quienes se encontraban consumiendo alcohol.
Para destacar, es que el quincho contaba con equipos de sonido e iluminación, y los menores que eran echados del lugar, manifestaban que habían pagado una entrada para poder ingresar.
Una vez que todos los menores se retiraron, la policía procedió a labrar el acta de infracción correspondiente.

