«Cuando me desperté tenía a 3 hombres de negro que estaban en mi habitación, dos me tomaron las manos y el restante revolvía todo lo que podía» describió Marilin Davies, de 67 años, víctima del robo.
En medio de la insistencia sobre dónde estaba la plata o los dólares, la amenazaban con cortarle los dedos si no aportaba información.
Tras revolver todo lograron dar con 1.700.000 pesos que se llevaron, además de un teléfono móvil de su propiedad y la llave de su vehículo.
Casi en simultáneo llegó su hijo que estaba de viaje quien se ocupó además de asegurarse que su padre, esposo de la víctima, no había corrido la misma suerte en la chacra, donde se encontraba en ese momento, cosa que descartaron.

