«Tenemos que avanzar en los proyectos productivos» sostuvo Bowen en referencia al desafío que se impuso para la próxima etapa, en particular para afianzar el polo olivícola sobre el cual tiene muchas expectativas.
Valoró como un sello de su gestión la implementación de las fiestas populares que han hecho trascender a la localidad porque «la gente demanda y necesita espacios para recrearse y se los pudimos dar en Dolavon».
El intendente asegura que con esas celebraciones populares se logra un derrame en la economía local similar a un presupuesto anual, estimado en 500 millones de pesos «siendo conservadores», aclaró.
Aprovechó el contacto con Radio Chubut para solicitarle al Estado provincial que transfiera de una buena vez el viejo hospital de Dolavon por el cual ya ni siquiera pide que le asignen recursos pero que, una vez en manos de la municipalidad, puedan al menos intentar restablecerlo como edificio y darle utilidad porque tal como está se viene cayendo a pedazos.

