La docente destacó la experiencia vivida durante el encuentro internacional y valoró la posibilidad de representar a la ciudad en un evento de alcance latinoamericano. Contó que el trabajo fue realizado junto a coautores y compañeros con quienes venían desarrollando tareas de manera remota.
Sobre el contenido del libro, explicó que desarrolló un proyecto vinculado al reciclado del aceite utilizado en frituras. Según indicó, la iniciativa surgió a partir de una problemática detectada por estudiantes de la ciudad.
Entre las propuestas que llevan adelante mencionó el curtido de piel de pescado, proyectos vinculados al olivo y trabajos relacionados con microplásticos. En ese sentido, indicó que ya transitan el tercer año consecutivo realizando muestreos de microplásticos en la zona del Golfito y sectores aledaños del sur junto a compañeros del Instituto María Auxiliadora.
Además, resaltó que este tipo de iniciativas nunca son individuales. “Los proyectos son colaborativos, acompañados de los docentes”.

