D´Angelo, en diálogo con Radio Chubut, sostuvo que esta certificación como la primera semilla criolla de citron en todo el país, lo pone competitivo para la comercialización.
Y valoró que se trata de un producto natural, como para diferenciarlo con claridad de la llamada «industria semillera» que hacen ensayos de laboratorio y logran sus mejoras con aplicaciones genéticas y no en base al proceso natural.
Además recordó que la comercialización de las semilleras industriales generalmente viene acompañado con un paquete de productos añadidos que imponen un «combo» cada vez que venden.

