Según repasó, la cooperativa está integrada por 12 productores que trabajan en un total de 3.300 hectáreas dedicadas al cultivo.
Indicó que la cosecha comenzó una semana antes por los efectos del cambio climático, y destacó que la cereza local es “muy dulce, firme y apta para viajar”, favorecida por las muchas horas de luz y las noches frescas.
El sector genera alrededor de mil puestos de trabajo cada temporada entre cosecha, empaque y transporte, con mano de obra que suele repetirse año a año. Cerca del 70% de la producción se exporta a destinos como Estados Unidos, Europa, Dubái y China, mientras que el resto se distribuye en el mercado interno. Aunque Chile domina el mercado por volumen y políticas de apoyo, Kresteff remarcó que en Chubut se apuesta a la calidad y al cuidado del producto más que a la cantidad.

En su establecimiento cuentan con 12 mil plantas y una producción que supera los 100 mil kilos, fruto de 17 años de trabajo familiar.
También comercializan cerezas en un food trucks que recorren distintas localidades, garantizando que el público local consuma la misma fruta que se exporta.
La cosecha es completamente manual y se evalúa incorporar drones para reemplazar pulverizadoras en el corto plazo. “Somos apasionados de lo que hacemos y es un orgullo que Trelew sea reconocida por su producción”, afirmó.

