Bowman sostuvo que el alivio resulta especialmente importante para pequeños y medianos productores, que representan más del 80% de los aproximadamente 8.600 establecimientos registrados en el sistema sanitario. Para acceder al beneficio, los productores deberán acreditar que mantienen actividad ganadera mediante los registros correspondientes.
El legislador puso como ejemplo la situación de Telsen, donde en las últimas dos décadas se produjo una fuerte caída del stock ovino, con numerosos establecimientos cerrados y otros que intentan reconvertirse hacia la producción bovina.
Reconoció que la exención es un paliativo y que el sector requiere otras medidas para enfrentar problemas estructurales como la baja rentabilidad, los campos abandonados, los predadores y la sobrepoblación de guanacos.
Bowman consideró que actualmente existen mejores condiciones económicas para intentar una recuperación productiva, aunque advirtió que recomponer el stock llevará años.

