El administrador general de Recursos Hídricos y titular del Instituto Provincial del Agua (IPA), Esteban Parra, informó sobre la medida, que se solicitó tras concluir la evaluación del ciclo hídrico en esas cuencas desde abril del año pasado hasta mayo de este año.
Los datos recogidos marcan una notable caída de los caudales en determinados tramos, lo que, según indicó, demostraría un uso excesivo del recurso por parte de productores que aumentan la superficie regada en sus propiedades, perjudicando a quienes se encuentran aguas abajo. Sobre esa situación, explicó que se está trabajando en un plan de regularización.
Recordó que, en el último ciclo hídrico evaluado, el embalse terminó con una cota de 132, un nivel bajo, aunque no extremo, ya que la marca más crítica de descenso de la reserva se registró a fines de la década del 80, cuando alcanzó una cota de 127.

