En diálogo con Radio Chubut, el especialista explicó que, en el marco del programa nacional “Ver para Ser Libres”, se detectaron casos de chicos de entre 11 y 12 años que nunca habían tenido un control visual y presentaban baja visión severa. “Son niños que aprendieron a ver mal, y después de cierta edad es difícil revertirlo”, señaló.
Crugley indicó que los controles deben comenzar desde el nacimiento, continuar durante el primer año de vida y luego repetirse antes del ingreso escolar. “Si se detecta a tiempo, especialmente antes de los 8 años, se puede recuperar la visión en muchos casos”, aseguró.
Entre las causas más frecuentes, mencionó el uso excesivo de pantallas, que favorece el desarrollo de miopía, y la falta de acceso a consultas oftalmológicas, especialmente en algunas localidades.
Además, destacó que el programa permitió realizar estudios y entregar anteojos gratuitos, aunque advirtió que aún falta concientización familiar: “Muchos padres no leen la libreta sanitaria donde están indicados los controles”.
Por último, el especialista señaló que en la provincia hay escasez de oftalmopediatras, lo que dificulta el acceso a la atención, y subrayó la importancia de consultar a tiempo para evitar problemas visuales irreversibles.

