Brenda Ovando describió que un compañero de su hija amenazó con un cutter a un compañero, a quien intentó cortar de una estocada que de milagro el agredido logró esquivar.
En su escalada de violencia, el joven de 16 años también agredió a dos compañeras que de milagro lograron esquivar el elemento cortante a la altura del abdomen, entre ellas su hija.
La situación se controló cuando apareció el preceptor y logró reducirlo, previo forcejeo.
La madre cuestiona que las clases, a pesar de semejante hecho traumático, siguieron en otra aula como si nada hubiera pasado.
Ovando criticó además a la directora Verónica Pichiñán por no informar a los padres sobre lo ocurrido y por minimizar la gravedad del hecho.
Se trata de chicos de 16 años los involucrados en esta situación violenta, y según la versión que los padres del agresor brindó a los directivos de la escuela, hacen «lo que pueden».

