El intendente de Gaiman, Darío James, reconoció hoy que le pedirá a su partido, la Unión Cívica Radical, que se ratifique lo oportunamente acordado cuando él pidió que le dejen las manos libres para gobernar a cambio de aceptar su candidatura.
Gracias a ese acuerdo, la municipalidad funciona sin condicionamientos políticos a punto tal que hay una sola persona con perfil partidario que fue colocada en un puesto por sus condiciones personales y no su pertenencia partidaria.
«Si se acepta voy por la reelección, de lo contrario no» impuso Darío James.
El jefe comunal hizo la alusión frente al reclamo de algunos sectores que, argumentando pertenecer a la UCR, exigen estar en la municipalidad como ocurrió recientemente con una tallerista.
James sostuvo que él se postuló con la promesa de «terminar con los kioscos» y por eso la comuna se deshizo de 150 acomodados que cobraban sueldo y no iban a trabajar.
Reconoció sin que se lo pregunten que solo cedió ante el pedido de dos chicos que estaban estudiando y de hecho lo siguen haciendo, que le pidieron mantener el lugar porque de otra manera no podrían seguir cursando y lo cumplió, con la seguridad de que continúa cada uno su carrera y cumplen con su trabajo en la comuna.
Para James, con rectitud y cuidado en los gastos, se logró un superávit de 38 millones de pesos que puede parecer poco, pero para Gaiman es mucho, máxime con la situación que heredó la comuna.
Independientemente de su postura distante con la cuestión partidaria para no mezclar lo institucional con lo político, Darío James se mostró «orgulloso» de que mañana la Unión Cívica Radical haya elegido a su localidad como sede para realizar la reunión donde se elegirán las nuevas autoridades partidarias.
El intendente confirmó la presencia del gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, aunque no estaba muy seguro sobre la llegada del presidente del comité nacional y gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.

