La decisión fue tomada por la jefatura de la fuerza y recae en personal que presta funciones en la seccional cuarta de Puerto Madryn.
En diálogo con este servicio informativo, el jefe de la unidad regional de aquella ciudad, comisario mayor Víctor Urrutia confirmó las actuaciones administrativas que se concretaron este martes con la presencia del jefe del área a nivel provincial, que notificó a los investigados.
Según relató, el hecho que dio origen a la situación ocurrió este fin de semana, cuando un hombre fue demorado por un hecho de violencia de género y fue trasladado a la dependencia de esa ciudad donde permaneció en carácter de demorado hasta la madrugada del sábado 22.
El comisario mayor dijo que el detenido se entrevistó con él, primero vía telefónica y luego personalmente, evidenciado golpes en el rostro que, aseguró, habían sido propinados dentro de la comisaría mientras estuvo detenido.
Por las heridas, presentó un certificado médico.
Urrutia dijo que la policía no contaba con un médico policial que pudiera extender ese documento por lo que el denunciante lo hizo por cuenta propia.
Una vez que el jefe policial tomó conocimiento de la situación hizo las presentaciones ante asuntos internos y este martes se procedió con la medida.
Finalmente, el comisario dio detalles del personal que fue apartado de funciones de manera preventiva y por un lapso de 60 días, siendo éstos el oficial de servicio, el encargado de turno, el chofer, el encargado del servicio interno y una mujer que estaba como disponible en el móvil.

