Así lo confirmó en diálogo con este servicio informativo el segundo jefe el cuerpo activo de los bomberos voluntarios de esa localidad, Rubén Jaramillo.
Según detalló, en un primer momento se pensaba que se trataba de incendio forestal pero al llegar al campo experimental se comprobó que el fuego se desarrollaba en la estructura y que ya tenía propagación hacía la vivienda del cuidador.
Si bien en un primer momento fue una sola dotación hasta el lugar, se debió pedir refuerzos, incluso la presencia del Servicio Provincial de Manejo del Fuego para atacar la vegetación del lugar que también se veía afectada.
Fueron al menos 8 las dotaciones que trabajaron para la extinción, entre las de bomberos, la brigada de incendios, y la del propio personal del INTA explicó el segundo jefe de bomberos quien señaló que la superficie afectada está entre los 70 y los 90 metros.
Los daños en la vivienda fueron de relevancia, según refirió, porque en el lugar el fuego afectó parte del techo que estaba construido en chapas y tejuelas.
Además la antigüedad de la estructura de madera actuó como acelerante de las llamas.
Jaramillo dijo que la peor parte se la llevó el quincho donde se desató el siniestro porque allí, la destrucción fue total, incluso con el colapso del techo y del segundo piso de la construcción.
Afortunadamente no se registraron personas lesionadas.
También en la jornada de ayer, pero más temprano, los bomberos tuvieron otra intervención de características similares en el paraje de Sierra Colorada, distante a 20 kilómetros de Trevelin.
En el lugar, por causas que se desconocen, el fuego arrasó con un galpón construido en material pero también con techo de madera, según describió el segundo jefe de los bomberos cordilleranos.

