Franco, padre de dos alumnas, explicó que las deficiencias afectan aulas, baños y el SUM. Relató que una de sus hijas debió ser trasladada de aula porque se desprendían partes del techo. Además, señaló que los estudiantes tienen sectores restringidos por filtraciones y riesgo de caídas.
“Queremos que los chicos sigan teniendo clases, pero sin venir a la escuela, porque no está en condiciones”, sostuvo. Si bien reconoció que comenzaron algunas reparaciones, consideró que no existen garantías suficientes para el regreso de los alumnos.
Por su parte, Elsa Torres, exdocente de la institución, advirtió sobre los riesgos que representan las filtraciones de agua en sectores con instalaciones eléctricas.
Torres cuestionó que las intervenciones sean soluciones parciales.
“Están parchando, pero tienen que investigar cómo está toda la estructura de la escuela”, expresó.
En este contexto, solicitó la implementación de clases virtuales o actividades escolares a distancia mientras se realizan las reparaciones necesarias.

