María Florencia Gómez, fiscal general de la Unidad Fiscal Ambiental, informó que el lunes le habilitaron la apertura de investigación contra un vecino de Rawson por el maltrato de cuatro perras. La imputación es por maltrato y crueldad animal en concurso con el artículo 206 del Código Penal, y desde el lunes corren los seis meses de investigación para presentar una eventual acusación. Según la funcionaria de Justicia, la muerte de dos de las perras meses después está directamente vinculada con el cuadro de desnutrición a la que fueron sometidas.
El caso empezó con una denuncia de vecinos en 2025. Según explicó Gómez, pidió la intervención de Zoonosis, que verificó la situación, y con ese informe solicitó la orden de allanamiento con la que se rescató a las cuatro hembras, dos ovejero belga malinois y dos pastor alemán. Las cuatro tenían desnutrición extrema y dos, además, enfermedad de la garrapata.
Las cuatro fueron entregadas a familias que quedaron como depositarias judiciales, pero dos murieron, una a los cuatro meses y otra a los cinco. Gómez sostuvo que con el peso adecuado habrían tenido las defensas para tolerar el tratamiento de la enfermedad de la garrapata, y que fue la desnutrición la que agravó el cuadro. Las otras dos se recuperaron y siguen con sus familias.
Esa conclusión se apoya en los peritajes. Según detalló Gómez, en el caso intervinieron siete veterinarios, además de los del municipio que hicieron el primer informe, y trabajó el bioquímico de la Procuración, Germán Florio, con estudios de laboratorio sobre cada animal.
Gómez viene reclamando que se modifique la ley 14.346 y planteó que la escala penal es escasa frente al daño, hasta el punto de que hay actos de maltrato y crueldad que quedan en una zona gris donde los fiscales no pueden avanzar. “Si no vas a asumir esa responsabilidad, no lo tengas o dalo”, planteó.

