El titular de la firma ratificó que la temporada de langostino va a arrancar igual, más allá de la medida de fuerza que anunció el gremio. “Va a haber temporada porque yo tengo mil y pico tipos que tienen y quieren trabajar”, sostuvo.
El planteo es la respuesta al comunicado del STIA, que advirtió por un la posibilidad de un paro total de actividades y apuntó contra la empresa. Álvarez Castellano negó que exista un conflicto: sostuvo que nada está parado porque la temporada todavía no arrancó y que el reclamo gremial es fuego de artificio.
Según Álvarez Castellano, la discusión de fondo es la liquidación de aguinaldos con los sindicatos de marineros y maquinistas. Dijo que cumple el convenio y que lo único que cambia es la forma de pagar la producción, por cajones en lugar de por kilos, con un precio por kilo que este año suma para el langostino entero. Afirmó que los trabajadores de temporada ya firmaron de acuerdo con ese esquema, como en años anteriores.
El empresario adelantó que no va a ir si la Secretaría de Trabajo convoca a una audiencia. Dio como motivo episodios previos que atribuye al gremio, entre ellos la ocupación de oficinas de la empresa y amenazas a su personal. Son acusaciones de la propia empresa: el STIA no fue consultado en esta nota. Sobre el operativo de esta temporada, dijo que va a trabajar con dos turnos de once horas en lugar de uno de doce a catorce, y que así pasa de unas trescientas personas por planta a más de mil en total. Enumeró como inversión la compra de una planta, el alquiler de otra y la reforma de los barcos para ampliar capacidad.

