Barrionuevo señaló que uno de los principales problemas es el aspecto salarial y ubicó a Chubut entre las provincias con peores remuneraciones docentes del país. A esto sumó una creciente sobrecarga laboral, vinculada no sólo al trabajo frente a los alumnos sino también a la elaboración de informes, planificaciones, reuniones y otras exigencias administrativas. Según planteó, estas tareas terminan extendiendo considerablemente la jornada de trabajo.
El dirigente también cuestionó algunas decisiones vinculadas al uso de celulares en las escuelas y sostuvo que el dispositivo puede ser una herramienta educativa. En ese sentido, consideró necesario actualizar los diseños curriculares y advirtió sobre una contradicción: mientras se restringe el uso del teléfono en las aulas, los propios docentes deben utilizarlo para completar formularios, notas y planillas solicitadas por el sistema educativo.
Finalmente, al referirse a los resultados de las evaluaciones educativas y las dificultades observadas en áreas como Matemática y Lengua, Barrio Nuevo planteó que el debate debe ir más allá de buscar responsabilidades individuales en alumnos o docentes. Consideró necesario repensar para qué se educa y qué tipo de ciudadanos se busca formar, incorporando nuevas herramientas y metodologías para que los estudiantes encuentren sentido a su paso por la escuela.

