Rebeca recordó que la eutanasia, que está legalizada en varios países, no es más que evitar un sufrimiento humano innecesario.
«Yo amo la vida y me aferro a ella, pero sé que no tengo posibilidades de sobrevivir» reconoció la mujer que, a poco de hacer el pedido a través de las redes sociales logró 25.000 seguidores.
La prédica tuvo repercusión a nivel nacional a punto tal que el diputado Esteban Paulón, quien presentó un proyecto en el mismo sentido, se contactó con ella para que acompañen la iniciativa a nivel del Congreso Nacional.
Sin embargo, la mujer reconoce que es difícil legislar sobre un tema tan sensible donde talla la ética profesional y la cuestión religiosa.

