Pelayo señaló que en los últimos tiempos cerraron alrededor de 130 locales comerciales en Trelew y estimó que otros establecimientos podrían bajar sus persianas próximamente. “A fin de mes uno hace las cuentas y no dan”, sostuvo, y explicó que el endeudamiento se convirtió en una herramienta para intentar sostener la actividad y conservar los puestos de trabajo.
El responsable de La Botica Natural vinculó la crisis comercial con la pérdida de empleo y el deterioro del poder adquisitivo, y consideró que la recuperación requiere una política que permita generar trabajo y fortalecer el consumo.
Pelayo también remarcó el vínculo que La Botica Natural mantiene con sus clientes y destacó que el comercio forma parte del paisaje tradicional de la ciudad. Sin embargo, aseguró que la caída del consumo alcanza incluso a quienes históricamente fueron clientes y relató que algunos jubilados llegan a comprar pequeñas cantidades de productos porque no cuentan con dinero suficiente para sostener sus consumos habituales.
Finalmente, aseguró que continúa trabajando para preservar el legado de La Botica Natural, pero reconoció que la situación económica pone en riesgo la continuidad del comercio y de los puestos laborales. “Si no tenés gente que pueda gastar en los comercios, el comercio se muere”, resumió.

