El comisario Sergio Aguirre, jefe de la División Explosivos Provincial, explicó que el procedimiento se realizó este lunes, luego de recibir el aviso de la Subcomisaría Guayra. “Se constató que efectivamente eran dos proyectiles, uno de 125 y otro de 105 milímetros”, detalló.
Tras ser peritados, se determinó que uno de los elementos era completamente inerte, mientras que el restante correspondía a un proyectil de demarcación. Según indicó Aguirre, ambos datarían aproximadamente de la década de 1940 y podrían proceder de antiguos ejercicios militares.
Advertencia sobre la peligrosidad
El jefe policial advirtió que este tipo de elementos puede conservar su peligrosidad pese al paso del tiempo. “El explosivo se altera, pero puede seguir funcionando. La mayoría de los explosivos que hemos encontrado, más allá del tiempo transcurrido, han iniciado”, señaló.
En ese sentido, recomendó que ante el hallazgo de municiones o artefactos similares no se los toque, golpee ni exponga al calor. La indicación es comunicarse inmediatamente al 101 para que intervenga personal especializado.
Aguirre remarcó además que la entrega voluntaria de estos elementos no genera inconvenientes para quien los tenga en su poder y recordó que en la provincia ya se han registrado accidentes por la manipulación de este tipo de objetos.

