La médica pediatra Sofía Testino expresó su preocupación por el crecimiento de los casos de síndrome urémico hemolítico en Chubut y sostuvo que la provincia registra la tasa más alta del país en relación con su población.
Tras la difusión de un informe elaborado por organismos provinciales, remarcó que la problemática «no puede ser solamente un tema de salud», sino que involucra fallas en distintos niveles del Estado vinculadas al control sanitario y la seguridad alimentaria.
La profesional explicó que el sistema de salud está preparado para diagnosticar y tratar la enfermedad, con especialistas e infraestructura para asistir a los pacientes, pero advirtió que el problema debe atacarse antes de que los niños lleguen a una terapia intensiva. «Estamos viendo el final de la película. Lo que no tiene que pasar es que empiece el largometraje», graficó, al señalar que el incremento de casos obliga a los médicos a sospechar rápidamente un SUH frente a cuadros de diarrea con sangre.
En ese sentido, Testino consideró que el aumento de casos evidencia fallas en los controles sobre los alimentos, el agua utilizada para el riego de verduras y la venta ilegal de carne, entre otros factores.
Afirmó que la prevención que realizan los equipos de salud y el tratamiento de los pacientes funcionan correctamente, pero sostuvo que es necesario un trabajo coordinado con áreas de Bromatología, organismos de control y otros sectores del Estado para identificar el origen de la contaminación y reducir la incidencia de la enfermedad.
Finalmente, la pediatra respaldó que el tema haya llegado a la Legislatura del Chubut, al considerar que las autoridades deben involucrarse en la búsqueda de soluciones. Además de las graves consecuencias para la salud de los niños, señaló que el síndrome urémico hemolítico genera un importante costo para el sistema sanitario y recordó que la cantidad de casos que registra la provincia resulta especialmente preocupante por tratarse de una de las jurisdicciones con menor población del país.

