Según la denuncia que radicó el intendente en la Fiscalía de Trelew, Bordier pretendió utilizar la denuncia de la joven María Belén Tromador por presunto abuso para obtener un beneficio personal, concretamente un puesto en la provincia y la garantía de que su patrocinada quedara en un puesto de planta permanente del municipio.
Bordier negó el pedido y sostuvo además que el planteo es absurdo porque no le puede pedir a un intendente que lo ubique en el ámbito provincial, donde no tiene poder de actuación, por lo que mal lo podría haber coaccionado con tamaña pretensión.
Recordó que por la misma causa fue imputada María Belén Tromador, quien luego fue sobreseída.
Enumeró que el intendente fue cambiando de coartada en la medida que se complicaba su situación y así pasó de reconocer una relación anterior con la joven, hasta cuestiones políticas, pasando por la coacción para lograr un puesto.
«No tengo nada que ver con la política y, si así fuera, no sería de la oposición porque soy radical y actué en su momento como fiscal de mesa», describió el abogado.
Entre los argumentos con los que realizó la desmentida, Bordier puso el acento en la acusación que hizo la abogada del intendente, Gladys Olavarría, quien —según sostuvo— utilizó mensajes de WhatsApp recortados y desvirtuados para cambiar la interpretación de las conversaciones, incluso borrando textos anteriores.
Aseguró que estos y otros temas verán la luz pública durante el juicio oral y público, que espera comience antes de fin de año.

