Tras esas reuniones, indicó que el diagnóstico fue unánime y calificó el panorama como «muy complicado», asegurando que en algunos casos la situación ya puede considerarse «dramática».
Cárdenas señaló que en los últimos dos años y medio el sector perdió alrededor de 8.000 puestos de trabajo. Además, sostuvo que el gremio pasó de contar con una estructura de aproximadamente 50.000 trabajadores cotizantes a tener actualmente menos de la mitad, reflejando el fuerte impacto que atraviesa la actividad.
Cárdenas señaló que la obra social logra sostenerse «dramáticamente» gracias a los aportes del sindicato, ya que los recursos propios resultan insuficientes para afrontar los costos de medicamentos, insumos y prestaciones médicas. En ese sentido, remarcó que durante el último año y medio los incrementos fueron «escandalosos», ejemplificando que medicamentos que antes costaban alrededor de 3.000 pesos hoy alcanzan valores de entre 22.000 y 30.000 pesos.
Frente a este escenario, el dirigente sostuvo que una de las salidas es convocar a las empresas del sector para que asuman un mayor compromiso con la actividad y contribuyan a sostener la industria textil y a sus trabajadores.
Por último, Sergio Cárdenas afirmó que la situación del sector en Chubut es tan preocupante como la que atraviesa el resto del país y advirtió sobre el retroceso de la producción nacional y la pérdida del poder adquisitivo de la población.
El dirigente sostuvo que en la provincia quedan cada vez menos empresas textiles y que las condiciones para los trabajadores no son favorables. En ese sentido, señaló que la producción nacional y el «hacer argentino» se encuentran en un proceso de desaparición, mientras que la industria trabaja en niveles mínimos o permanece prácticamente paralizada.

