Según explicó, la obra fue realizada hace aproximadamente 30 años por un familiar de una persona desaparecida durante la última dictadura y forma parte del patrimonio simbólico de la institución.
El mural, emplazado en uno de los pasillos internos de la sede universitaria, había sido cubierto con pintura por un influencer identificado con sectores libertarios, quien fue denunciado ante la Justicia Federal por presuntos delitos de daño simple, daño agravado e intimidación, entre otras figuras.
Yapur sostuvo que el accionar tuvo como finalidad alterar el normal funcionamiento de la universidad, ya que el hecho ocurrió mientras se desarrollaban distintas actividades académicas.
«Eso no se puede hacer, me guste o no la figura que reproduce el mural», expresó el delegado zonal, al remarcar que la decisión de restaurarlo responde a su relevancia histórica y patrimonial dentro de la comunidad universitaria.

