Molina dio un rotundo «sí» a la posibilidad de continuar en la intendencia de Corcovado atento a que le gustaría ver concretadas obras que impulsó con mucho énfasis, como la pavimentación de la Ruta 17 y la finalización de la obra cloacal que fue interrumpida.
El intendente desmintió que la reelección indefinida provoque caudillismo y contó una anécdota que, a su entender, demuestra lo contrario, recordando que llegó al gobierno municipal en 2015 enfrentando a un adversario que, en los días previos a la elección, repartió bienes entre vecinos en una clara maniobra de clientelismo.
«No subestimen al elector, la gente no es tonta y sabe muy bien a quién vota y por qué», expresó el jefe comunal.

