Explicó que cuenta con la formación específica para realizar evaluaciones de altas capacidades, las cuales permiten confirmar o descartar la condición y, al mismo tiempo, detectar posibles diagnósticos asociados, como dislexia, discalculia, déficit de atención o trastornos dentro del espectro autista.
En ese sentido, remarcó que cuando existen condiciones asociadas es fundamental el trabajo interdisciplinario, así como el asesoramiento tanto a las familias como a los equipos docentes para garantizar una respuesta adecuada a las necesidades de cada persona.
La profesional explicó que muchos niños con altas capacidades enmascaran sus habilidades y, al no recibir una evaluación específica, pueden ser interpretados erróneamente como portadores de otros trastornos o dificultades del desarrollo. En ese sentido, remarcó que un diagnóstico oportuno resulta fundamental para brindar el acompañamiento adecuado.
Bruni señaló además que conocer con claridad la condición beneficia también a las familias, ya que todavía persisten conceptos erróneos sobre las altas capacidades. Indicó que algunos padres creen que estas habilidades deben limitarse o no estimularse, cuando en realidad lo correcto es ofrecer espacios que permitan desarrollarlas.
La psicóloga Ana Liz Folco expuso la labor de la Asociación Altas Complejidades Argentinas y destacó la necesidad de avanzar en legislación, capacitaciones y diagnósticos tempranos para acompañar a niños, adolescentes y adultos con altas capacidades, una condición que permanece ampliamente invisibilizada.
Folco explicó que se trata de una neurodivergencia que continúa siendo poco conocida, por lo que junto a grupos de padres de Trelew comenzaron a trabajar para promover una legislación que contemple esta realidad y garantice capacitaciones destinadas a docentes, personal de salud y otros actores vinculados al acompañamiento de esta población.

