El presidente de la institución, Ricardo Irianni, destacó que la conmemoración no debe ser entendida únicamente como una mirada al pasado, sino como una oportunidad para recuperar el espíritu de quienes impulsaron la creación de la Rural en 1936.
“Un grupo de productores decidió juntarse para trabajar por la producción agropecuaria, pero también por el progreso de la comunidad en la que vivían. No son momentos nostálgicos, sino para tomar fuerzas y seguir adelante por los próximos 90 años”, expresó.
Irianni remarcó además la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre las distintas comunidades del valle y los diferentes sectores productivos.
“Más allá de que algunos son agricultores, otros ganaderos o se dedican a la lana o la carne, los problemas de los productores son, en general, comunes”, señaló.
Respecto del futuro de la actividad, el dirigente ruralista se mostró optimista sobre el potencial productivo de la región, aunque advirtió que el principal desafío sigue siendo lograr la rentabilidad de los emprendimientos.
“Tenemos un gran futuro porque contamos con el potencial, el nombre de la Patagonia, la sanidad y la capacidad de producir. Pero al final del día, cualquier actividad necesita ser rentable. Si no hay rentabilidad, por más que nos guste la producción, no hay producción”, afirmó.
El acto reunió a representantes de distintas instituciones, productores y autoridades de la región, en una celebración que combinó el reconocimiento a la historia de la entidad con una mirada puesta en el desarrollo futuro del sector agropecuario.

