Huayquilaf explicó que desde la conformación de la comisión vecinal se vienen presentando notas y pedidos formales “representando las inquietudes y necesidades de los vecinos”, luego de muchos años sin una organización barrial activa.
Uno de los principales reclamos está relacionado con el estado de las luminarias en sectores históricos del barrio, como los pasajes Venezuela y Necochea. Según indicó, gran parte del sistema de alumbrado “no se cambia desde la década del 70”, situación que genera importantes problemas de visibilidad durante la noche.
En relación a la situación general del sector, Huayquilaf sostuvo que las principales demandas vecinales pasan por la limpieza, la seguridad y el bacheo. Sobre este último punto, valoró que durante el año pasado se realizaron trabajos considerados prioritarios para los vecinos.
Respecto a la seguridad, indicó que el tema preocupa especialmente a comerciantes del sector, debido a que el barrio posee un importante movimiento comercial y funciona como un microcentro dentro de la ciudad.
“Lo que más plantean es la falta de recorridos policiales y patrullajes. Quieren poder trabajar y que tanto clientes como vecinos se sientan más tranquilos”, expresó.
Por otra parte, adelantó que la comisión vecinal proyecta gestionar un espacio físico propio para el barrio. La iniciativa apunta a contar con una sede donde puedan desarrollarse reuniones, actividades y encuentros entre vecinos y autoridades.
Huayquilaf señaló que ya tienen identificados algunos posibles espacios y que próximamente buscarán avanzar con una propuesta formal ante el Municipio y el Concejo Deliberante.

