Luciana Zalazar, mamá de Cielo, Gianlucas y Alba, en diálogo con Radio Chubut contó que dos de sus hijos tienen discapacidad y uno de ellos además es electrodependiente, por lo que requieren tratamientos permanentes, internación domiciliaria y controles médicos especializados.
“Vivimos en un lugar donde no hay prestaciones de alta complejidad ni especialistas suficientes para sostener tratamientos pediátricos complejos. Cada control o terapia implica viajar cientos de kilómetros”, explicó.
La familia inició un amparo judicial luego de que la obra social redujera parte de la cobertura que ya había sido reconocida previamente por otros fallos.
Según relató Zalazar, la situación se agravó cuando la Justicia Federal resolvió modificar prestaciones sin considerar adecuadamente las pruebas presentadas ni la falta de cobertura real en Río Mayo.
“No se valoraron los dictámenes médicos ni las pruebas que demostraban que la obra social no tiene prestaciones en nuestra localidad”, sostuvo.
La mujer remarcó además el impacto cotidiano que tiene esta situación en la vida familiar.
“Nuestros días son estar cuidando a nuestros hijos, organizando tratamientos, trabajando desde casa y al mismo tiempo litigando para que se respeten sus derechos”, señaló.
Luciana y su pareja trabajan mediante un emprendimiento online de blanquería, ya que la atención permanente que requieren sus hijos les impide desarrollar actividades fuera del hogar.
“Nosotros no estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo sostener tratamientos y cuidados que nuestros hijos necesitan para tener calidad de vida”, afirmó.
El caso ya lleva un año en análisis en la Corte Suprema y la familia espera una resolución que, según entienden, podría sentar precedente para otras familias del interior del país que atraviesan situaciones similares.

