Cócaro indicó que luego de esta etapa continuará la instancia regional, posteriormente la provincial y finalmente la nacional, certamen en el que la institución ya ha tenido destacadas participaciones.
La directora señaló que, si bien los alumnos cuentan con acompañamiento docente, el desarrollo de los trabajos es realizado principalmente por ellos mismos.
Además, destacó que la Escuela 7705 es “la única escuela secundaria de Rawson que tiene modalidad EIB, Educación Intercultural Bilingüe”, y aseguró que esos ejes transversales fueron fundamentales para el surgimiento del proyecto dentro del aula.
Cócaro relató que una de las actividades que marcó a los estudiantes fue la realización de una intervención escolar por los 50 años de la memoria, en la que confeccionaron 260 pañuelos, uno por cada estudiante y aula.
“Eso les permitió incorporar este concepto de memoria viva. No es algo alejado. A veces uno piensa los hechos históricos como algo distante, pero este es muy cercano y muy sentido. Lo mismo sucede con Malvinas”, indicó.
Por su parte la vicedirectora de la institución, Graciela Ollier, explicó que durante la jornada los alumnos presentaron sus proyectos ante evaluadoras seleccionadas a nivel nacional, quienes fueron designadas de acuerdo con sus conocimientos en la orientación y modalidad de la escuela.
En tanto el profesor de modalidad EIB, Iván Payllalaf, señaló que la propuesta busca revalorizar las narraciones orales y la comunicación como herramientas fundamentales para abordar hechos de la historia reciente argentina, especialmente la última dictadura militar y la Guerra de Malvinas.
Una de las alumnas participantes, Sugey Morales, explicó que el nombre del proyecto significa “objetos para traer a la memoria” y destacó que la iniciativa surgió a partir de una reflexión sobre las formas tradicionales de enseñanza.
Según comentó, el grupo observó que las prácticas habituales, como los actos escolares, muchas veces no generan un verdadero impacto en los estudiantes.
En ese sentido, indicó que el proyecto apuesta a incorporar herramientas lúdicas y objetos mediadores para fortalecer el aprendizaje y la reflexión colectiva.
Por su parte, la alumna Belén Olivera explicó que el proyecto apunta especialmente a fortalecer la transmisión de las palabras y las narraciones orales como herramientas para construir memoria colectiva.
Asimismo, señaló que una de las hipótesis de trabajo fue que las historias y experiencias compartidas permiten comprender la memoria y la identidad de una manera más significativa.
Durante el desarrollo del proyecto, los estudiantes realizaron distintas salidas de campo y actividades vinculadas a la historia y la cultura local. Entre ellas, visitaron el Centro Cultural Provincial, donde trabajaron con material bibliográfico y propuestas educativas, además de compartir un encuentro con Mario Cugura, quien relató parte de su historia y presentó uno de sus libros.

