Luján recordó que los primeros focos aparecieron en 2022 y desde entonces la Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA), integrada por productores, veterinarios, SENASA, INTA y el Ministerio de Producción, viene trabajando sobre la problemática.
Sin embargo, señaló que el escenario se agravó porque la enfermedad ya no afecta solamente a pequeños establecimientos, sino también a campos con miles de animales. “Es un parásito de rápido contagio y hoy tenemos siete departamentos de Chubut bajo alerta sanitaria”, alertó.
El dirigente rural sostuvo que el principal problema es la falta de recursos para ejecutar el plan sanitario diseñado por la COPROSA. Según explicó, además de no haberse concretado los fondos prometidos por el gobernador, parte del dinero existente habría sido destinado a otros gastos corrientes.
La sarna ovina provoca lesiones severas en los animales, pérdida de lana y, en casos extremos, la muerte. Además, el avance de la enfermedad pone en riesgo el estatus sanitario de la provincia y afecta las expectativas de crecimiento del sector ganadero. “Venimos golpeados por la sequía, la predación y otros problemas; esto termina siendo una tormenta perfecta para el productor”, concluyó Luján.

