El intendente de Gaiman, Darío James, se manifestó indignado por el acuerdo judicial que se logró sin notificarlos, siendo que ellos fueron los denunciantes, tras lo cual se engancharon luego los municipios de Trelew y Dolavon.
«Quedamos como unos tontos frente a la población» dijo visiblemente molesto James, quien concurrió a primera hora de hoy para entrevistarse con los funcionarios de la fiscalía en busca de una explicación.
James recordó que todo se inició con la sospecha que surgió en el área de tránsito municipal al ver que las firmas de los certificados del apto psicológico eran falsificadas, lo que se confirmó con las primeras diligencias.
Sin embargo el acuerdo entre las partes, a espaldas de los denunciantes, permitió un acuerdo entre la fiscalía y el abogado defensor del médico que fue refrendado por el juez.

