Según explicó el funcionario, la irregularidad fue detectada por el área de control médico de Recursos Humanos, encargada de supervisar licencias laborales, ausencias del personal y la documentación presentada por los empleados municipales. “A simple vista se observaba que el certificado no era auténtico, incluso el sello del médico estaba fotocopiado”, detalló.
Ante la sospecha, el municipio se contactó con el profesional que figuraba en el documento, quien negó haber atendido a la trabajadora y aseguró que no era su paciente. A partir de allí, se inició un sumario administrativo para determinar responsabilidades en el marco de la administración pública.
Durante el proceso, la empleada —con 13 años de antigüedad laboral— reconoció haber solicitado el certificado a un tercero ante la imposibilidad de obtener uno legítimo. “Se trata de una conducta grave, con mala fe, que implica la adulteración de un documento público para obtener un beneficio”, sostuvo Romeo.
El funcionario indicó que, además de las actuaciones administrativas, se radicó la denuncia judicial correspondiente por la posible comisión de un delito vinculado a la falsificación de documentación. En el ámbito interno, la sanción aplicada fue la cesantía laboral, decisión que posteriormente fue ratificada tras el rechazo de un recurso presentado por la trabajadora.
“Es una medida extrema, pero la gravedad del hecho, la falta de ética y la ausencia de una conducta acorde a un empleado público lo ameritan”, afirmó el secretario de Gobierno. Y agregó: “Cualquier irregularidad en el municipio será tratada de la misma manera”.
Romeo también señaló que la Municipalidad de Trelew continúa reforzando los controles internos, el seguimiento de licencias médicas y la evaluación de tratamientos prolongados, con el objetivo de garantizar transparencia, seriedad administrativa y el correcto funcionamiento del Estado municipal, protegiendo los casos reales de salud y evitando abusos.

