El eje de la discusión es un aumento del boleto que llevaría la tarifa de 1.200 a 1.800 pesos, en un contexto donde —según el edil— el servicio ya acumuló un incremento de más del 700% en los últimos dos años, sin mejoras sustanciales. Además, advirtió irregularidades en el tratamiento legislativo de la medida y falta de información oficial sobre los costos reales del sistema.
En paralelo, la empresa decidió suspender el servicio nocturno de manera unilateral, afectando a estudiantes, trabajadores y vecinos de barrios alejados. El recorrido cancelado conectaba zonas clave, incluyendo institutos, universidades y sectores con dificultades de acceso, especialmente en condiciones climáticas adversas.
Escalona denunció presiones del Ejecutivo municipal para aprobar el aumento, y remarcó que el Estado local es responsable de controlar la concesión. En ese sentido, reclamó la presencia del intendente en el Concejo Deliberante para que brinde explicaciones y presente la documentación correspondiente.

