“De 70 guardavidas quedó una dotación de 7 que permanecerá durante todo el año”, aclaró el jefe de los guardavidas.
El servicio se observa como una necesidad atento a la cantidad de personas que frecuentan las aguas del Golfo Nuevo para realizar actividades náuticas de perfil deportivo, independientemente de la época del año que transcurra.
Peresenda subrayó que este servicio es único en el país y consideró que en breve podría ser imitado por otras playas que tienen su propia demanda.

