Para describir el paso de los años, recordó que “cuando yo iba a la escuela Gélvez ya era juez de faltas”, insinuando que no vendría mal un recambio para agilizar la gestión con gente más joven y, de paso, ahorrar recursos que se pagan por antigüedad.
Cabe recordar que Gélvez fue incluido en un listado de empleados municipales en condiciones de jubilarse, en los que se lo intima a que inicie el trámite de retiro, lo que fue impugnado por el juez de faltas quien sostiene que no corresponde que lo obliguen a jubilarse —aunque cumpla los requisitos— porque tiene un estatus distinto al del resto de los empleados.
Como ejemplo, Merino dice que la falta de gestión hace que se acumulen expedientes sin resolver y puso el foco en la cantidad de vehículos secuestrados que se siguen juntando en el parador norte por falta de resolución.
De paso recordó que la política de personal es de cero ingreso.

