El tesorero del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Chubut, Walter Kobak, describió una realidad complicada, con muchas familias que no pueden seguir pagando y cambian a una vivienda de menores dimensiones.
Según precisó el empresario del sector ello no responde a la suba de los alquileres, sino en realidad a la pérdida de poder adquisitivo por la suba de los servicios, los alimentos y otros bienes.
Actualmente y tras la derogación de la Ley de Alquileres los contratos se llegan a hacer por 1 año y hasta por 6 meses ante el riesgo que percibir el inquilino de no poder llegar a cumplir.
Kobak marcó que más allá de lo residencial, la mayor complicación se da dentro del sector comercial.
Y puntualizó en la severa crisis de alquileres que está viviendo Comodoro Rivadavia, con un sector inmobiliario que se ha visto muy resentido en el último tiempo.
Desde el Sindicato de Inquilinos de Chubut, Pamela Demes, marcó que hoy el empleado público y docentes tienen faltante de dinero para poder retener su alquiler.
Expresó que ha aumentado mucho la cantidad de desalojos de familias frente a un contexto adverso.
Mencionó que no existen leyes provinciales que se hayan sacado para resolver el déficit habitacional.
En jubilados y empleados estatales calificó la situación de “pésima”, con insuficiencia de fondos para poder alquilar.
Indicó que la tendencia es hacia una mayor cantidad de personas que extiende la cantidad de tiempo que se queda con sus padres o que tiene que regresar a vivir con ellos porque la plata no le alcanza.

